EN LA MIRA - Wataru Tominanga

El Maximalismo heterodoxo lo llevó al camino del éxito; y es que los mega dobladillos con vivos contrastados, que enamoran a cualquiera, supo ganarse el corazón del jurado de Hyeres 2016.

Más allá del estereotipo masculino o femenino, el diseñador se enfoca en la textura del textil, los motivos -y los colores- contrastados con una silueta maximalista, de volúmenes grandes y plisados, cual joven Issey Miyake. Tominanga remarca que, recurrentemente, la vestimenta masculina carece de creatividad, por eso se adentra en un mar de colores y tonos uniformes, de matices no muy discretos y uno o dos géneros que uniformizan el atuendo. 

Su inspiración proviene de grupos marginados y emancipados de todas las divisiones; hippies o, nerds, grupos que comparten indiferentemente vestimentas unisex. Y es en ese campo, en el unisex, es que Tominanga -graduado de Central St. Martins, Londres- redescubre el concepto con mucha novedad. Alejándose del culto al cuerpo y la opinión pública, el diseñador propone una creatividad innovadora y prioriza la tecnología y la manualidad ancestral de los plisados, un poco como las audacias de Mme. Grés. De esta libertad también nace la yuxtaposición de colores que converge en una paleta multicolor con formas y siluetas exageradas que incluyen pantalones maxi, anchos, con mega dobladillos; un nuevo código de vestimenta que se adapta tanto al hombre como a la mujer y motiva al usuario a vestir de una manera alternativa y personal.

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